miércoles, 14 de junio de 2017

CONTINÚA LA LEYENDA


El contexto religioso ha centrifugado casi todos los respiraderos de esta cultura peninsular en la que vivo. Y mucho más en concreto en la ciudad estrecha. Por ese tamiz han pasado todas las costumbres, todos los usos y casi todas las ideas, o la falta de ideas. No estoy seguro de que sea la religión la única culpable de que esto sea así; más bien me parece que son los mantenedores y los atizadores de los contextos los que más a gusto se han sentido con que esto sea así, único, unidireccional. Porque ya decía Ortega que “en tanto que hay alguien que crea en la idea, la idea vive”. Y, añado yo: sea esta buena o menos buena. Si solo se deja regar un tipo de ideas, estas se llevan toda el agua que llega por el cauce y seca el resto de las plantas.
Mañana es Jueves de Corpus, uno de esos tres jueves “que relumbran más que el sol”. Las conveniencias modernas lo han desplazado en muchos sitios al domingo siguiente. Poco importa: las implicaciones y la sensibilidad siguen siendo las mismas.
En Béjar esta fiesta se ha revestido con los adornos de los festejos en la semana anterior y con la famosa procesión de los hombres de musgo. Agradezco el esfuerzo de los que se preocupan de preparar esta octava festiva, pero miro el calendario y se me caen un poco los palos del sombrajo:
16 de junio: Fiesta barroca: Escenificación  a cargo de los grupos de teatro Colectivo Teatro Telar y Puntos Suspendidos, del recibimiento que hizo la Villa de Béjar y su jurisdicción a la óptima Señora Duquesa Dª. María Alberta de Castro Portugal y Borja nupcial del Sr. Duque D. Manuel, e hija de los Condes de Lemos en el año 1685. Se recrearán las danzas, poemas, etc. en los escenarios naturales primitivos, tal y como se realizó en el Siglo XVII. Incorporando grandes novedades por parte de los actores.
Sábado, 17 de junio: Según el programa, ofrecido por el Ente Público de Bejar, desde las 12 horas de la mañana hasta pasada la media noche en las murallas medievales, Béjar vuelve a la época medieval con la Recreación de la Leyenda de los Hombres de Musgo, mercado de artesanos y concierto de reconciliación, trabajando su artesanía en vivo y en directo durante todo el día.
Domingo 18: Procesión del Corpus, con la presencia de los Hombres de musgo.
Que el Corpus es tal vez la mejor representación religiosa barroca no me ofrece ninguna duda. Que la relación de la casa ducal con los habitantes de Béjar y todas las tierras del ducado fue la de unos potentados explotadores con unos vasallos explotados, tampoco. Que representar adoraciones y festejos de bienvenida a este tipo de personas y personajes es un acto anacrónico, de connotaciones clasistas y fuera de todo lugar, por más que esté revestido de elementos teatrales y literarios bien interpretados, otro tanto de lo mismo. Que sigamos con los hombres de musgo dando vueltas a una reconquista de la que no sabemos nada de nada, salvo la imposibilidad de que de esta manera se pudiera “conquistar” una ciudad, ídem de lienzo. Que nos empeñemos en festejar conquistas y dominios de unos sobre otros y en separar buenos de malos, ni te cuento. Que todo lo hagamos en una mezcla de elementos religiosos, legendarios, teatrales y, sobre todo, de interés comercial (interés nacional para que se nos llenen los bares de turistas y hagamos el agosto anticipadamente en los negocios) me parece una alquimia casi insuperable, pero no sé si preparada para pasar el filtro del Jesús del templo y los mercaderes.
Cada uno tiene la escala de valores que posee y que ha ido creando. Con ella sabrá responder a todo lo que se sucede a su alrededor. A mí algunas de estas actuaciones me provocan demasiadas dudas.

Y poco o nada creo que tiene esto que ver con la hermosísima liturgia barroca, embriagadora para todos los sentidos; sobre todo al aire libre y en primavera.

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